La mezcla de Thrash, Death Melodico y Metalcore hace que, mucha gente siga preguntándose cómo podría catalogarse a esta banda… Y es que no hay forma de catalogar a este cuarteto de buena manera, ya que están influidos por varios de los grandes géneros del Metal a nivel mundial. Solamente se los puede llamar Heavy Metal, como a ellos les gusta. Tal es así, que su nombre deriva del latín, y significa “tres caminos”, los cuales serian los distintos géneros que la banda busca explorar en su discografía. Dentro de esas mismas influencias se encuentran bandas como Pantera, Metallica, Megadeth, o artistas como Slash (principal inspiración de Corey Beaulieu). Así lo señalaba el guitarrista líder y vocalista de la agrupación, Matt Heafy, en una entrevista: “Obviamente, los cuatro tenemos entre nuestras bandas favoritas a las más clásicas del Metal. Luego de meterme en el Metal tradicional, empecé a escuchar mucho Death Metal Melódico, luego por un breve lapso Death Metal, estuve en una banda de Black Metal cuando tenía 16… Y cuando salí de ella, me metí de lleno en el Hardcore y Metalcore”.
Sus comienzos los encontraron con varias idas y vueltas en la formación de la banda. En el año 2000 el cantante Brad Lewter dejó la formación y Matthew Heafy se hizo cargo de la voz principal; así también, el bajista Jared Bonaparte los abandonó en el 2001, haciendo que Brent Young pasara a tocar el bajo dejando vacante el puesto de guitarrisya. En 2003 se unió el guitarrista de Death Metal Corey Beaulieu a la formación, quedando ésta compuesta por Heafy, Beaulieu, Young y finalmente Travis Smith en batería. En el año 2003, grabarian el primer álbum de estudio de Trivium, titulado Ember To Inferno. Este trabajo muestra la parte más thrasher y cruda de la banda. Con riffs potentes y un marcado doblebombo, el cuarteto obtuvo buenas ventas en los comienzos de su carrera. Pero los cambios en la formación no tardaron en sacudir nuevamente su estabilidad: Young abandonó la banda y Trivium quedo sin bajista poco antes de su gira con Machine Head. Asi es como un viejo amigo de Corey Beaulieu llegó a la banda: Paolo Gregoletto.
Debido a las buenas ventas que tubo Ember To Inferno , Roadrunner Records y Trivium firmaron un contrato para la producción de un próximo CD. En el año 2004 la banda ingresó al estudio a grabar la que sería su segunda producción en estudio, Ascendancy, la cual trajo un sonido más Heavy, dejando un poco el Thrash de su antecesor o de lado. Este segundo lanzamiento fue catalogado por la prensa como una de las piezas más representativas de la nueva oleada de Metalcore estadounidense. Fue la potencia de temas como “Rain” o “Like Light To The Flies” que estos cuatro ganaron sin más al público no sólo de sus tierras natales, sino de todo el mundo… Hasta el punto de ser denominados como “los nuevos Metallica”, por algunos. En relación a las expectativas puestas sobre este nuevo disco, el bajista Paolo Gregoletto mencionaba: “Cuando lo componíamos, todos sabíamos que le iba a ir bien. El sello nos dio un esquema y dijeron que si nos manejábamos con eso, empezaríamos bien. Y superamos todas las expectativas. Fue increíble. Cuando vemos que algo nos sale tan bien, queremos esforzarnos más para conseguir lo que queremos. Y es la forma en que hemos estado haciendo las cosas”.
Tan sólo dos años después, Trivium volvía a golpear duro los oídos de sus fanáticos. Es que The Crusade ya estaba listo para impactar el mercado del Metal a nivel mundial, siendo un material sustancialmente diferente al de los lanzamientos previos de la agrupación. Alejándose aún más de sus raíces emparentadas con el Metalcore, esta vez el objetivo fue lograr un álbum netamente ligado al Thrash Metal. Claro que la referencia directa no deja de ser Metallica, más si tenemos en cuenta que las partes cantadas por Heafy se asimilan bastante a la técnica de James Hetfield. Sin embargo, Trivium hereda a su vez la velocidad riffera de bandas como Megadeth para complementar su propuesta, con algunos cambios de tempo, e incluso tracks gancheros y hasta baladezcos como “This World Can´t Tear Us Apart”. Gregoletto ya había adelantado previamente a su salida a la venta que, al asociarse con el productor Jason Suecof, la intención de Trivium era lograr un sonido natural, y a la vez único. “No haremos cambios drásticos. Lo que principalmente se modificará será la forma de vocalizar. Matt comenzó cantando de una forma muy pesada, agresiva, al estilo Testament, y es algo que nos sienta mejor. Nos estamos volviendo más thrashers y más melódicos. Creo que este disco será una mezcla entre lo más técnico del Rust In Peace, con cosas de los 80´s, como Skid Row y Motley Crue”.
Como quedaría posteriormente demostrado, lo melódico seguía siendo el fuerte de Trivium, y a sus seguidores esta marca personal no dejaba de encontrarlos al pie del cañón cada vez que la banda deseaba innovar. De hecho, para el álbum que vería la luz en el 2008, Shogun, gran parte de la crítica consideró que habían llegado al punto más alto de su carrera. Como lo indicaba su título, esta vez la trama estaba conceptualmente ligada al pasado cultural de Heafy –nacido en la tierra del sol naciente-, en la que se rescata la mitología japonesa en temas como “Kirisute Gomen”, al mismo tiempo que se hacen referencias a la griega. Gregoletto, a su vez, tendría la oportunidad de lucirse detrás de las cuatro cuerdas, como nunca antes la había tenido, mientras que el uso de guitarras de siete cuerdas vuelve a reiterarse. Shogun consigue así mantener viva la marca original de Trivium pero a la vez explotar su costado más thrasher. Se podría decir que este lanzamiento es ni más ni menos que un híbrido entre la furia de The Crusade y la armonía de Ascendancy, algo destinado a rendirle excelentes frutos a estos norteamericanos.
Sin embargo, si allí acabara la historia, probablemente no estaríamos hoy hablando de Trivium en este informe. Claramente, el cuarteto continuó en los años posteriores con el proceso compositivo, teniendo como meta volver a desafiar a sus seguidores. Consultado acerca de la orientación sonora que tomaría In Waves -el altamente esperado quinto disco de la banda-, Heafy se encargó de aclarar que “cada álbum que hacemos es diferente, con cada disco sentimos que progresamos en una dirección más productiva, pero lo que queremos es adelantarnos diez o veinte pasos para sobrepasar todo lo que se haya hecho hasta ahora. No queremos hacer siempre lo mismo, porque no vale la pena ni para nosotros, ni para neustros fanáticos. Así que bñasicamente, queremos encontrar el estilo y el sonido que le son propios a Trivium, y componer los mejores temas que podamos, para que pueda comprenderlos cualquier persona a lo ancho del mundo, ya sea que le gusta el Metal o no, que hable inglés o no – un Trivium que pueda ser traducido universalmente”. “Inception Of The End”, “Dusk Dismantled” y “Forsaken Not The Dream” se transformaron pronto en los temas más halabados de esta placa, por su pesadez y poder. Claro que para imprimir estas características, ya figuraba entre sus filas el baterista Nick Augusto, quien había sido compañero de armas de Gregoletto en el pasado. Trivium se había encontrado a sí mismo, desligado ya de la presión de las discográficas, a lo largo de un período de gestación de tres años que trajo algunos aires más brutales a la banda, simbolizados por la reintroducción del doble-bombo al estilo Black Metal.
Mientras ya han mencionado que durante las próximas giras estarán componiendo el que será su sexto álbum de estudio, faltan solo algunos meses para que Trivium desembarque en Latinoamérica y traiga todo su Heavy Metal, en un periplo que compartirán junto a los powermetaleros británicos de Dragonforce. La banda esta entusiasmada por estos nuevos lugares a conocer, y saben que el publico aquí los espera con mucho entusiasmo y fervor. “Estamos muy felices de poder hacer un tour como cabeza de cartel en Latinoamerica. Se ve que antes no era el momento correcto, pero ahora estamos muy ansiosos, ya que muchas bandas amigas nos han dicho que son un público encantador y ruidoso”, aseguró Gregoletto en un mensaje especialmente dedicado a los seguidores del cuarteto por estas latitudes. La banda ha tocado ya en varios de los festivales mas importantes a nivel mundial, ya sea el Wacken Open Air, el Download o el Nova Rock, que desde hace años los tienen como invitados.
En una entrevista sobre como organizan sus bolsos para hacer los tour, Corey, Nick y Paolo han demostrado que además de ser grandes músicos, son grandes bromistas:
Ustedes van mucho de gira, ¿cuál es la cosa preferida para llevar en las giras (que no sean aparatos electrónicos)?
Nick: Jack Daniels.
Paolo: Mucha ropa interior.
Corey: Tendré que quedarme con la respuesta de Nick. Bueno, obviamente también hay que traer ropa.
Paolo: Corey solamente usa una chaqueta de piel y tiene Jack Daniels; eso es todo.
Corey: Ropa interior de Jack Daniels.
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