Latin Metal: Contame como se inicia Vander Foguel, como se conformó y cual fue el proceso de armado de la banda.
Nahuel: Vander Foguel empezó por el año 2006, yo tenía un par de temas compuestos y empecé a buscar banda. Me acuerdo que tenía un amigo en la secundaria y le empecé a romper las pelotas para que tocara el bajo. Con el tiempo íbamos nosotros dos practicando los temas… Después, con el tiempo, él trajo a otro pibe, más chico, que tocaba la batería, y esa fue la primera formación. Estuvimos bastante tiempo, después empezaron las idas y las vueltas, que se iba el bajista porque era medio de otro palo, y cuando la cosa se puso pesada no le copó. Después vino otro bajista y empiezan los quilombos internos de toda banda, sobretodo porque éramos pibes y empiezan todas las boludeces de pendejos: que uno se va, que viene el otro… La última formación que tuvimos duró un año. Entre todos los quilombos, habremos hecho no muchas fechas, creo que tres fechas habíamos hecho, porque siempre había un bardo y había que empezar otra vez. Después de la última formación, que fue cuando saqué el cd el año pasado, éramos el otro violero y yo, dos violeros, y los temas los había hecho yo pero él hacía los arreglos y cosas que estaban buenas. Sacamos el CD pero al tiempo la cosa se empezó a ir a la mierda y agarré y me la tuve que bancar solo. Me mandé a seguir componiendo, ahora la semana pasada – el 2 de Abril – saqué el nuevo cd, y aparentemente a la gente que lo escuchó le copó y voy a seguir.
LM: ¿Tocaron en lugares de Capital, llegaron a tocar en lugares de provincia…?
N: En provincia no llegamos a tocar porque no llegamos a un punto de decir “bueno, nos sigue mucha gente”… No teníamos aparte demasiada publicidad y éramos una banda muy chica. Tocábamos para amigos y había, ponele, otro par de personas que se copaban… Pero no teníamos el arrastre como para ir y hacer una fecha en otro lugar porque no teníamos el aguante suficiente…
LM: ¿Pero estaban tocando con bandas amigas o con bandas conocidas, que organizaban fechas y los invitaban…? ¿Cómo era la movida?
N: Y, la movida era, había un chabón que organizaba fechas, un tal Cristian, y a veces me llamaba y me decía “Mirá, tenemos una fecha, estamos organizando con bandas heavies, ¿te prendés?”. Y así tuve un par de recitales y después era ir a buscar fechas, ir a reservar… Y así fue como empezamos.
LM: ¿Alguna vez tuvieron problemas con la organización de las fechas? ¿Tuvieron malas experiencias o por lo general se las pudieron ingeniar bastante bien? Por el tema económico, por el tema del traslado…
N: No, el tema económico siempre estuvo saldado por una cuestión de que con lo que sacábamos de entrada nos arreglábamos. Por ahí terminábamos poniendo un poco de guita, pero era amor al arte y lo valía. Además, creíamos que el primer tiempo iba a ser así y después iba a cambiar… Y no cambió (risas). Y ahora estaba aprovechando que no tenía banda para lo que quería hacer. Porque cuando tenés banda no sos vos sólo, tenés que compartir, y si al otro no le gusta lo que vos hacés o lo que hiciste, tenés que respetar la opinión del otro y entre todos sacar algo, y eso demoraba más tiempo. Pero bueno, ahora que estoy solo, terminé de componer, fui a grabar, grabé el bajo, la guitarra, las voces, y la batería la tuve que arreglar componiéndola digitalmente. En el lugar donde grabé, la Nave de Oseberg, hubo muy buena onda, laburan bien y quedé satisfecho.
LM: Y a tu público anterior, ¿le seguís acercando la propuesta de la banda, siguen atentos? ¿Se sumó gente nueva?
N: Se sumó gente nueva y lo que me llamó la atención es que la mayor parte es de las provincias. Eso está bueno porque sabés que en distintos lugares del país que haya gente que escuché tu música y que la aprecie es un regalo enorme. De los “fans” que tenía antes me quedaron varios, que cada tanto les arrimo material o me preguntan cuando voy a salir a tocar. Y yo ahora que ya terminé este disco tengo que conseguir un batero, lo cual es bastante jodido, y después para el resto de los músicos tengo bastantes conocidos que me hacen el aguante. Así que es cuestión de buscar un poco más y ya salir a armar fechas y empezar a tocar.
LM: Buenísimo. Y con el tema de la composición de los temas antes, ¿era repartida, los armabas todos vos…? En cuánto a lo musical y en cuanto a la letra.
N: Y, los temas que están grabados, tanto instrumentalmente como la parte lírica, los hice yo porque cuando se armó Vander Foguel yo ya tenía cosas hechas así que venían los otros pibes y yo les decía “Mirá, yo tengo este tema”, y como la mayoría eran copados, tenían mucho respeto por eso y me bancaban. Cada tanto yo ponía un tema nuevo y las cosas iban saliendo.
LM: O sea, tenían aceptación en la banda…
N: Si, eso es algo que realmente destaco de los que me acompañaron, pero las cosas se dieron como se dieron.
LM: Pero bueno, hay que seguir adelante. Con el tema de la movida under, en general, ¿vas a ver a otras bandas? ¿Tomás algo de otras bandas, como influencia?
N: Mirá, como influencia yo me acuerdo que desde chico mi viejo me hacía leer el Martín Fierro y después cuando fui creciendo tomé mucho de Bonifacio Palacios, que después me llevó también a conocer a Almafuerte, hay letras de Ricardo que me copan mucho. Pero no es que uno dice: “Me copa lo que hace, quiero hacer lo mismo”. O sea, sale de la propia experiencia de uno. Yo, las letras que hago, realmente salen de sentimientos míos, de experiencias mías, como la música es una fuente de canalización yo la utilizo para plasmar todo lo que me molesta, todo lo que me gusta, lo que me hace bien y lo que me hace mal. Vuelco todo.
LM: ¿Cómo surge entonces lo de hacerle un tema a los ex combatientes de Malvinas?
N: Yo siempre fui bastante patriota. Me acuerdo que había surgido por el año 2006 este exceso de amor por la Patria por un período, y la verdad que son personas que cuando pienso en lo que pasó y en lo que vivieron, me llenan de mucho orgullo y respeto. Y creo que realmente valía la pena dedicarles una canción. Creo que lo que expreso me parece que realmente valía la pena. Lo valen y lo valerán por siempre.
LM: Exactamente. Bueno, vos me comentabas anteriormente que vas a ir al Chaco. ¿Cuáles son tus expectativas?
N: A mi me gusta interiorizarme con la gente que me sigue. No me gustaría ser el músico distante que dice “Ellos pagan la entrada para verme, y yo me voy corriendo a la limousina antes de que me agarren…”. A mí me gusta compartir, me gusta sentarme con las personas que les gusta mi música, para compartir porque – por lo general – cuando a vos te gusta algo es porque en algún punto coincidís o compartís algún pensamiento. Y la verdad es que es un intercambio de ideas y pensamientos que da fruto para nuevas composiciones. Además, viajar al Chaco es una nueva experiencia porque nunca tuve la suerte de viajar demasiado, por una cuestión económica o porque no tenía quien me acompañara, y tengo muchas expectativas porque te abren la cabeza los paisajes, el viajar por la ruta… La verdad es que te llena de muchos pensamientos y de sentimientos.
LM: Y, bueno, ¿en qué provincias te gustaría tocar, por ejemplo, para conocer la tradición? ¿En qué lugares representativos te gustaría a vos estar?
N: A mi me gusta el sur, me gusta el frío, tiene un espíritu que realmente me atrapa, me llama mucho la atención. Y creo que si lograra tener seguidores por esos pagos, a mi me encantaría ir a dar un recital en Ushuaia, Rio Gallegos, lo que es Santa Cruz, todas las partes de la Patagonia… Lo que me encantaría, que sería una utopía, es poder cantar el tema a las Malvinas Argentinas justamente en las tierras australes. Eso sería una utopía que estaría bueno cumplirla.
LM: ¡Esperemos que los gringos nos dejen entrar algún día! (risas)
N: Que me vengan a sacar, ¿sabés qué? Voy y les afano todo (risas)
LM: Y hablando de Latinoamérica, ¿te gustaría conocerla, tocar en otros lugares de Latinoamérica? ¿Pensás que el público puede ser diferente del de acá?
N: Por más que el público sea diferente, yo creo que, como toda la música que yo hago parte de la experiencia y de los sentimientos, por más que las culturas y las ideologías sean diferentes, si dos personas pasaron por lo mismo y sienten lo mismo hay muchas posibilidades de que les guste. Por eso, ojalá que se me dé y que tenga la posibilidad de tocar en muchos lugares, en Latinoamérica o en cualquier parte del mundo, a mi me encantaría, sería un sueño.
LM: Más que nada, para cerrar, ¿qué mensaje le podrías dar a quienes lean esta nota, a los metaleros que te puedan escuchar, un avance de lo que es Vander Foguel como para que la gente sepa que va a escuchar cuando baja tu disco y se quiera contactar con vos?
N: Mirá, un mensaje que trato de dejar en varios temas, por ejemplo en “Desenváinate” del último disco, es que uno por más que le digan que no puede, uno si realmente quiere algo lo consigue. Cuando yo empecé era más fanático de Guns and Roses, por ejemplo. Y yo no tenía voz aguda, yo siempre tuve voz grave. Y uno siempre quiere imitar, empieza haciendo eso, y por ahí la gente que te rodea te dice “Vos no servís, dedicate a otra cosa que esto no va”. Y te pegan palos, la vida te va pegando palos, y en un momento decís “Puta madre, me estoy quedando sólo, nadie me apoya”. Pero uno justamente tiene que tomar esa burla, esa mala onda, como fuente o energía…
LM: Para convertirlo en algo bueno…
N: Exactamente. Yo les voy a demostrar a todos que puedo hacer algo y fue que agarré y me dije “Yo me la banco, tengo las ganas y el sueño de poder invertir en algo, en la música”. Y fue que así estoy ahora y realmente me siento contento de hacer algo que realmente quise. Porque por más que uno no tenga el virtuosismo del violero que idealiza, o de cantantes, uno por ahí dice “A mí me gustaría tener la voz de Dickinson”… Pero uno tiene que tratar de buscar dentro de lo suyo, dentro de su capacidad, lo mejor que puede sacar y mostrar al mundo que nadie está limitado a hacer nada. Cualquiera puede hacer lo que realmente quiere por voluntad, porque si no le ponés voluntad y te ponés a tocar la guitarra, no te sale el solo de otra banda, decís “No, no me sale” y te cruzás de brazos… Yo por ejemplo, sacando covers siempre fui medio de madera porque me daba fiaca sacar o porque no podía llegar a la calidad de otros violeros y dije “Bueno, hago los covers a un lado y trato de apostar a lo mío”. Y la verdad es que con lo tuyo queda joya, porque nadie te va a decir que no pega con tu voz, porque es tu música, es algo tuyo, no es como cantar Guns and Roses con la voz del de Rammstein. Es algo tuyo, propio, entonces, la mezcla y el sentimiento hacen que por ahí tenga un valor que varias personas lo pueden apreciar.
LM: O sea que en realidad el mensaje es seguir luchando…
N: Seguir luchando, invertir en tu música en cuanto a los sentimientos… A mi me rompe las pelotas prender la tele y ver todo eso de “Operación Triunfo”, que apuestan al comercio, y para mi un cantante es el que le pone pasión y sentimiento… A un cantante que canta para vender realmente – más allá de un ejercicio de canto – yo no le veo la gracia, la trascendencia. Yo no creo que la gente dentro de muchos años se acuerde de aquel que cantó la baladita para todas las nenas. Yo creo que se van a acordar de los que cantaron fuerte, con pasión. Por algo Martin Fierro es Martin Fierro: si Martin Fierro hubiese cantado sobre el maquillaje y el chetaje, no creo que hubiese transcendido nada. Y por algo uno piensa en Argentina y Martin Fierro es un sinónimo. A mi me parece que ahí está todo.
LM: Bueno, te quiero agradecer por la entrevista, muy interesante, ¡y esperemos verte en vivo pronto!
N: No, gracias a vos, me alegro que te haya gustado. Y allí estaremos, esperen nomás que me acomode y estate segura de que te voy a llamar…
LM: ¡Tiempo al tiempo!
N: Muchas gracias.
Para escuchar Vander Foguel, ingresá a: www.myspace.com/vanderfoguel
|