El Hard Rock ha sido históricamente un género que siempre ha encontrado hacerse de un lugar entre las variopintas propuestas de la escena musical argentina, pesar de que por algunos años pareció haber desaparecido, opacado por otras tendencias. Sin embargo, todo está destinado a volver... Inclusive las buenas bandas que ha donado tanta sangre (y acordes) para mantenerlo vivo. Indudablemente, esa sigue siendo la intención del proyecto paralelo de Guillermo Sánchez, baterista de larga data de Rata Blanca, quien junto a sus compañeros de Mala Medicina se adueñó de las tablas en Gier Music Bar a mediados de semana para presentar los temas que integrarán su próximo trabajo en estudio, aún sin titular, pero del cual ya hay algunos adelantos tímidamente dando vuelta por allí.
Abonando al mismo sentimiento, los integrantes de ´Tas Tocado? -Adrián Palermo en guitarra, Claudio Mercurio en bajo, Marcos Cruz en voz y Daniel Martínez en batería- inauguraron lo que no tardaron en definir como Rock del Oeste: un estilo de cortes setenteros aunque cantado en castellano, y que sin embargo tuvo la suficiente fuerza desde los parches como para poder acentuar la melodía de sus temas. Historias de ruta y amores frustrados, acomodados por riffs bien clásicos, directos y gancheros, y un frontman con actitud y sobradas aptitudes como presentador, le fueron abriendo el camino al que sería el primer cover de su set: “No Obstante Lo Cual”, del recordado Que Sea Rock, de Riff. Claramente, nada mejor que incluir un homenaje a la banda que definió el sonido del Blues/Rock Pesado en nuestro país, para ganarse las simpatías de aquellos que se habían hecho presentes desde temprano en el local. Hubo tiempo para incluir una sentida balada, e incluso para traer del recuerdo un temazo que los Guns N Roses se encargaron de reversionar hace un par de décadas, “Hair Of The Dog”, de Nazareth.
Tras ellos, tomaban posiciones los miembros de Polución -Willy Cantatore en voz, Luis Villasboa en guitarra, Pablo López en bajo y Cristian Ladera en batería-, quienes sin embargo asumirían la responsabilidad de llevar todo hacia un terreno un tanto más pesado. Los oriundos de Avellaneda permitieron así que su bajista se pusiera palmo a palmo con el guitarrista, para abrazar la melodía de temas que hicieron un buen balance entre el Heavy y el Hard Rock de los ochentas, con la debida inclusión de machaques y algún que otro agudo desde el micrófono. Sus intenciones fueron presentar algunos de los temas más nuevos de su repertorio, que trajeron consigo alguna que otra vueltita de tuerca más desde lo rítmico, que sirvió para complejizar y darle otro color al panorama. Así, mostraron que son capaces de transmitir potencia y garra, llevando adelante una puesta en escena cada vez más afianzada. Sumando a un tecladista invitado a sus filas, al momento de versionar temas ajenos, se inclinaron por el Rock británico: “Perfect Strangers” y “Burn”, de Deep Purple sonaron tan sólidas como en su formato original.
Con un redoble militar a modo de introducción, una histórica banda del barrio porteño de Saavedra estaba a punto de presentar armas. Hablamos de Matar Ø Morir, el trío actualmente formado por Sebastián Diaz (bateria), Jose Luis Peluso (bajo) y Adrián Gabriel Diaz (guitarra y voz), quienes en esta ocasión aprovecharían para presentar casi íntegramente su más reciente producción -Principio del Final-, un álbum que está enterrado hasta la rodilla en el mejor Rock de los setentas y ochentas, como si Van Halen y Ozzy Osbourne se fusionaran en una misma agrupación dispuesta a componer temas simples y efectivos, directos a la quijada. “Qué Pasa Si No Me Arrepiento” encontró a su líder saltando por todo el escenario, ya fuera parado junto al pie del micrófono o sentado en la base de la batería, arengando frente a la valla en todo momento, haciendo de la puesta en escena algo siempre dinámico y vívido, al mismo tiempo que recordaba a Mariano Ferreyra, dada las cercanías a la fecha del juicio por su asesinato. “Maldita Bruja!” trajo consigo la buena cuota de suciedad y desprolijidad que la noche necesitaba. Al momento de homenajear a sus principales influencias, y a pesar de que su baterista ostentaba una remera de Iron Maiden, las preferencias fueron exclusivamente nacionales: “Suéltate, Rock and Roll” de David Lebón, “Fiesta Cervezal” de Pappo´s Blues y “Génesis” de Vox Dei, con guitarrista y vocalista invitado, integraron el broche de oro de su show.
Varios fueron los proyectos solistas o paralelos encarados por los diferentes miembros de Rata Blanca, todos ellos sumamente distintos entre sí. Walter Giardino´s Temple, Alianza, Nativo... La lista es larga, pero definitivamente incluye a Mala Medicina, el proyecto liderado por Guillermo Sánchez por el que alguna vez pasaron músicos de la talla de Gabriel Marian, Fernando Scarcella, Pablo Naydon, Javier Retamozo o Norberto Rodriguez, y que hoy se encuentra dando inicio a una nueva etapa. Sí, quizás ya no tan cercana al AOR como en sus inicios, pero sí afincada en el Hard Rock, y hasta con algún que otro guiño más pesado, que el cuarteto ya viene paseando por los escenarios del país desde hace ya algunos meses. Pues bien, les llegaba finalmente el momento de retornar a su Buenos Aires natal, tras una presentación en el Centro Cultural de Munro (Vicente López), en el que se convertiría en un show muy íntimo, especialmente dedicado para los más acérrimos seguidores de la agrupación. Luego de una pomposa introducción a lo Star Wars, el telón se elevaría dejando plantado frente al micrófono, con el bajo firme entre sus manos, a Guillermo Sánchez, quien ha devenido asimismo en el vocalista de su propio proyecto tras el egreso de Daniel Tesoriero. A ambos lados, Luis Simoni y Osvaldo Abeldaño pronto se sumieron en una verdadera competencia por sumar más y más elaboración a las bases, sorprendiendo a quienes quizás no esperan encontrar tanta técnica en un estilo como el Hard Rock de corte americano, llevándolo a otro nivel, como ocurre con “Imágenes”, tema que Mala Medicina ya había anticipado a sus seguidores hace un año atrás.
Claro que Sánchez también contribuyó a los arreglos que por aquí y por allá bailaban al compás marcado por Juan José Tallarico desde el bombo. Y parecía ser que, en esta noche, una presencia invisible estaba presente en el ambiente. Porque estos cuatro también honrarían la memoria del Carpo, con un verdadero himno a la postura rockera y rebelde: “Sucio y Desprolijo”, de Pappo Blues, se reservaba un lugar en el setlist programado para esta velada, siendo la primera de una seguidilla de sorpresas que le darían al show otro cariz, uno mucho más pesado, filoso. Y de eso se encargaría Tallarico, quien de a momentos obligaba a sus compañeros a pisar el acelerador para no perder el ritmo, y encarar por la ruta a fondo hasta llegar a destino. “Reaccionar”, otro de los temas que integran el adelanto de Mala Medicina en este 2012, volvía a acomodar las cosas para dejarnos llevar por la voz de Sanchez, debatida entre la dulzura juguetona propia del Hard, y la aspereza de quien ha probado la fuerza del Heavy/Rock. En ese fino balance es justamente donde encontraría su lugar “Fugitivo”, uno de los temas más atrapantes de la agrupación, y que definitivamente no podía faltar en esta nueva puesta en vivo, en la que también dijo presente el contenido humorístico: luego de que se le zafara la correa de la guitarra, Simoni terminó pidiendo a alguno de los presentes que le acercara una silla para ensayar una breve zapada folklórica, aunque finalmente el problema terminó resuelto con una correa prestada.
Desgranando riff tras riff, Mala Medicina se acercaba luego al segundo cover de la noche; un corrosivo “Overkill” de Motörhead –sumando agresividad y algún que otro toque añejo a la performance- llamó a la pesadez a convertirse una vez más en la protagonista de este encuentro, quizás como queriendo reafirmar las ansias de renovación que tiene el cuarteto. Las ansias de romper en parte con su pasado y reinventarse, para comenzar nuevamente desde cero, y desembarcar en la escena con una tercera producción totalmente a lo que fueron en su momento Mala Medicina y A Pura Sangre. “Gracias por venir, gracias por estar, gracias a todos… ¡Gracias totales!” bromeaba instantes después Sánchez, parafraseando a Gustavo Cerati, antes de arrancar con todo con otra novedad, “Revancha”, que también formará parte del nuevo material en estudio. Según dicen, lo más importante de una fecha en vivo es arrancar y concluir con lo mejor. Y Mala Medicina parecía tener esta premisa bien en claro. Por eso es que, cuando el momento de despedirse del público presente en el local llegó, estos cuatro sumaron a un vocalista invitado para rendir nuevamente tributo a uno de los más grandes artistas que ha tenido la historia de la música en Argentina: “Despiértate, Nena”, de Pescado Rabioso, una respetuosa forma de honrar la memoria de Luis Alberto Spinetta.
Nuestro agradecimiento a Marcos Cruz, responsable de Müller Producciones, por extendernos dos acreditaciones de prensa para cubrir este evento
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