El renovado Teatro porteño situado en el barrio de Colegiales, ahora rebautizado Vorterix , ubicado en Lacroze y Álvarez Thomas, se convirtió el Sábado pasado en EL escenario para que una de las bandas argentinas más prominentes de estos últimos años demuestre que cada vez son más los seguidores que apoyan esta movida. Sería ésta a su vez una noche muy especial: es que en ella, Plan Cuatro -aquel proyecto nacido a comienzos de este nuevo milenio, de las cenizas de otra agrupación sumamente importante como lo fuera Raiz- lanzaría su primer DVD oficial, titulado Que Las Cabezas Rueden.
Los primeros en ser anunciados en la grilla de este encuentro no serían otros que los integrantes de Nave Astra -Javex en samplers, Maxxxi y Javi en guitarras, Emma en teclados, Ariel en voces, GFF en bajo y
Lara en batería-, quienes aprovecharían esta ocasión para volver a poner sobre las tablas aquellos temas que componen su primera producción de larga duración, Corporacción. ¿Y de qué hablamos cuando nos referimos a este septeto? Ni más ni menos que de una propuesta claramente enmarcada dentro del Metal Extremo, aunque con tintes modernos: brutal pero a la vez con aires renovados, que es básicamente lo que gran parte de nuestro público reclama en estos días. Por supuesto que todo ello fue acompañado por una puesta en escena muy energética y segura por parte de todos sus miembros, algo que no debía extrañar a quienes ya tuvieron oportunidad de verlos previamente sobre las tablas, como la vez en que participaron en calidad de banda telonera junto a Shadows Fall en su última visita al país.
Acto seguido, los miembros de No Guerra -Edu Turco en batería, Diego Ysasmendi en primera guitarra, Sebastián García en segunda guitarra y voz, Eky Rodriguez en bajo y Jair Rodriguez en tercera guitarra y voz- demostrarían que el legado que supieron construir desde el 2000 hasta nuestros días ha cambiado de forma pero no de potencia. Si bien en sus inicios la propuesta del quinteto se encontraba bastante asociada al sonido del Nü Metal, actualmente los encontramos arraigados en un estilo que combina elementos del Metal, el Hardcore y el Thrash Metal; este cambio ya podía ser percibido en su primer producción en estudio, Ahonikenk, pero se ve mucho mas madura en el disco que la banda se encuentra presentando y del que aprovecharon para echar mano de algunos temas en el transcurso de esta velada, titulado Choiols. Garra, poder y un muy buen sonido en vivo fueron las características que no podemos dejar de destacar tras haber presenciado su triunfal paso por la tarima en esta fecha, en la que probablemente hayan logrado acercarse a un público que quizás no los conocía pero al que seguramente lograron impactar.
Posteriormente, le llegaría el turno a Crematorio, banda pionera del Metal Extremo argentino, que el año pasado regresó a los escenarios después de diez años de ausencia, en un inolvidable show en el que participó como invitado especial Javier “Knario” Compiano (Plan Cuatro)… Y, por ende, era momento de devolver la gentileza, haciéndolos partícipes en calidad de invitados especiales en este evento. Con un correcto sonido, la banda liderada por Diego Godoy –a quien actualmente acompañan Hugo Manna en bajo, Martín Güemes en guitarra y Julián Fernández en batería- ofreció durante cuarenta minutos un set en el cual incluiría temas de los dos discos editados por ellos: A La Suerte Del Abismo y El Rostro De La Opresión. Su pasaje por sobre los escenarios fue simplemente arrasador, lo mínimo que podría esperarse de una agrupación verdaderamente legendaria. Mientras escupían gemas de la banda como “La raza del miedo” y “Renace”, el cual tendría una invitada de lujo como Brenda Cuesta de Bloodparade, el público ya se preparaba para el plato principal.
Las 21:15 hs marcarían el inicio del show más importante en la historia de Plan Cuatro, según lo dicho por la voz y líder de la banda, Javier “Knario” Compiano, quien junto a Gonzalo Espejo en batería, Matías Solo en bajo y Ezequiel Arias (recientemente incorporado a la alineación) en guitarra, darían la bienvenida a un nuevo juego. Con un arranque vehemente a cargo de “Entre La Vida y La Muerte” y “Nuevo Amanecer” – ambos pertenecientes a Cambio de Piel, su primer disco editado en el año 2005 -, los temas se irían sucediendo uno tras otro sin dar respiro. Más tarde, comenzaría a abrirse paso En Mil Pedazos, el último trabajo de la agrupación, que fue recibido de la mejor manera por la prensa y los fans, con temas como “Mi Religión”, El Verdugo” y “No Me Des Por Muerto”; para ese entonces, el cuarteto ya contaba con la participación especial de Javier Casas, guitarrista de la banda de Hardcore argentina Nueva Ética. Tan sólo minutos después llegaría “Ella”, uno de los clásicos de la banda, que mientras avanzaba sobre las tablas, se veía acompañada por una intro a capela a cargo de público que finalmente desencadenaría un pogo rabioso.
Luego, el flamante guitarrista de Plan Cuatro, Ezequiel Arias, proveniente de la banda Clay y reemplazante de Leandro Zunni, se luciría una vez más durante el show, con la intro de “Un Nuevo Rey”. Al grito de “Yo Lo Quise Así”, Knario anunciaba un adelanto del esperado sucesor de En Mil Pedazos, que viera la luz allá por el 2010. De más está decir que el carisma innato de este frontman hizo que la presentación se mantuviera siempre al filo, siempre al límite, aún cuando se trata de acercarle a los cientos de seguidores que se ocuparon de reventar el local temas aún desconocidos para ellos. En este caso, la novedad vino con mucho gancho e interesantes breakdowns que fueron un buen muestreo de lo que está por venir en los meses subsiguientes. Así, tras una ráfaga imparable de aplanadoras como “Condena”, “Odio” y “Último Recurso”, Plan Cuatro demostraría frente a más de mil personas que se encuentra en su mejor momento, y que la incorporación de un nuevo integrante potencia de una manera incomparable el sonido devastador del grupo.
La sorpresa de la noche llegaría con dos covers, seguramente inesperados para muchos: “Master Of Puppets” y “Sick And Destroy”, dos joyitas del repertorio de los cuatro jinetes del apocalipsis, terminarían de destrozar los pocos cuellos sanos que quedaban para aquel entonces. Con estos dos clásicos de Metallica, estos cuatro comenzarían a cerrar lo que sin dudas a esta altura se perfilaba como el show más importante en la historia de la banda. Sin embargo, no todas las cartas estaban echadas aún. Así fue como Leandro Zunni, el reciente ex guitarrista, apareció como invitado para sumarse al escenario y comenzar a coronar una gran velada de la mano de “En Mil Pedazos”, “Mi Falta De Fé” y “Destino”, convirtiéndose éste en un momento muy festejado por todos. Luego de una hora y cuarenta y cinco minutos sin aflojar, y dejando a más de uno sin aliento, llegaría el final con el “himno” que todos los fieles seguidores de la banda entonan como si se tratara de una fuerza poderosa que los posee: “La Jaula”. De esta manera, el Teatro Vorterix fue el refugio de ardientes corazones donde Plan Cuatro demostró que su rugido ya es una marca registrada que desata la bestia escondida de todos los fanáticos, haciendo que sus cabezas rueden.
Nuestro agradecimiento a Lucía Chiarenza, responsable de prensa de 4G Producciones, por extendernos dos acreditaciones para cubrir este evento
|